Solárium antes del sol: ¿las cabinas de bronceado realmente preparan la piel o son perjudiciales?

Muchas personas creen que las camas de bronceado ayudan a evitar las quemaduras solares. En realidad, la evidencia científica demuestra lo contrario: el solárium no protege la piel y puede aumentar significativamente el riesgo de melanoma. 

 

¿El solárium prepara la piel para el sol? 

No. 
La idea de que el solárium ayuda a "acostumbrar" la piel al sol está muy extendida, pero no tiene bases científicas sólidas. 

El bronceado obtenido con lámparas UV es una respuesta de la piel a un daño ya ocurrido, no una protección eficaz. Esto significa que exponerse a las camas de bronceado antes de las vacaciones no reduce el riesgo de quemaduras solares. 

 

Por qué las camas de bronceado no protegen la piel 

Las camas de bronceado, utilizadas para el bronceado artificial, emiten principalmente rayos UVA. 

Los rayos UVA: 

  • penetran profundamente en la piel  

  • aceleran el envejecimiento cutáneo  

  • contribuyen al desarrollo de tumores de piel  

La intensidad de las lámparas UV puede ser de 10 a 15 veces superior respecto a la luz solar natural. Incluso exposiciones cortas pueden implicar una alta carga de radiación. 

 

Solárium y melanoma: qué dicen los estudios científicos 

Un estudio publicado en 2025 en Science Advances analizó a unas 3.000 personas, comparando a quienes utilizaban camas de bronceado con quienes nunca las habían usado. 

Los resultados: 

  • El 5,1% de los usuarios desarrolló melanoma  

  • Entre los no usuarios, la cifra desciende al 2,1%  

  • El riesgo es hasta 2,85 veces más alto  

En la práctica, la incidencia es más del doble entre quienes frecuentan el solárium. Estos datos muestran claramente que el uso del solárium está asociado a un aumento significativo del riesgo de tumores de piel. 

 

Por qué las lámparas solares aumentan la exposición a los rayos UV 

Durante una sesión en las camas de bronceado, también se exponen áreas del cuerpo normalmente menos afectadas por el sol, como la espalda y los glúteos. Esto conlleva una exposición total aproximadamente 1,5 veces superior a la de la piel habitualmente expuesta al sol. En la práctica, la piel recibe una dosis de rayos UV superior a la exposición diaria normal. 

 

Qué dice la Organización Mundial de la Salud 

Las lámparas UV utilizadas en los soláriums están clasificadas por la Organización Mundial de la Salud como cancerígenas del grupo 1, la misma categoría en la que se incluyen agentes como el humo del cigarrillo. Esto significa que existe un vínculo científicamente demostrado entre la exposición a las lámparas UV y el desarrollo de tumores de piel. 

 

Conclusión: ¿el solárium es seguro? 

No. 
El solárium no prepara la piel para el sol y no reduce el riesgo de quemaduras solares. 

Al contrario: 

  • aumenta la exposición a los rayos UV  

  • acelera el envejecimiento cutáneo  

  • aumenta el riesgo de melanoma  

Proteger la piel no significa "acostumbrarla" al sol, sino reducir la exposición innecesaria y adoptar comportamientos conscientes durante todo el año. Además de la crema solar, existen soluciones como las prendas con protección UPF, diseñadas para filtrar más del 98% de los rayos UV.